Establecer las bases de la práctica
El primer bloque de la formación está dedicado a sentar las bases teórico-prácticas sobre las que se construye todo el trabajo posterior con el pranayama. Antes de profundizar en técnicas más avanzadas, es imprescindible comprender cómo funciona la respiración, cómo se relaciona con el cuerpo y qué papel juega dentro del proceso del yoga.
En este bloque, la respiración se aborda como un proceso consciente, no como un mero intercambio de aire. Se estudian sus fases, ritmos y cualidades, así como los factores que influyen en ella, creando una base sólida y estable para la práctica.
Preparar el cuerpo y la respiración
El trabajo comienza con la preparación del cuerpo como soporte de la respiración. A través de asanas relacionadas con el pranayama, prácticas preliminares y técnicas de limpieza, se generan las condiciones necesarias para que la respiración pueda expresarse de forma más libre y eficiente.
Este bloque incluye el estudio y la práctica de kriyas, bandhas y mudras, entendidos no como técnicas aisladas, sino como herramientas que ayudan a organizar el cuerpo, refinar la respiración y sostener la atención durante la práctica.
Comprender el pranayama
A lo largo de este primer bloque se introduce el pranayama desde sus fundamentos:
qué es, cuáles son sus objetivos y qué beneficios puede aportar cuando se practica con criterio.
Se trabajan pranayamas vitalizantes, equilibrantes y relajantes, siempre desde un enfoque progresivo, respetando los tiempos del practicante y evitando forzar la respiración. La práctica se acompaña de una guía clara que permite observar los efectos reales de cada técnica sobre el cuerpo y la mente.
Bases fisiológicas y observación consciente
La formación incluye una introducción a la fisiología de la respiración, que ayuda a comprender qué ocurre en el organismo durante la práctica. Este conocimiento no busca intelectualizar la experiencia, sino aportar claridad y seguridad.
Se pone especial atención en el tiempo, el ritmo y las fases respiratorias, así como en el desarrollo de la capacidad de observación, elemento clave para avanzar de forma consciente en el pranayama.
Progresión y práctica personal
El bloque se cierra con una progresión práctica guiada, pensada para integrar todo lo aprendido de forma coherente. Más allá de acumular técnicas, el objetivo es que el practicante empiece a construir una relación estable y consciente con su respiración.
Este primer bloque establece el terreno necesario para los siguientes pasos del proceso: la retención del aliento y, más adelante, el trabajo con el prāṇa.
Acceso al contenido completo
El desarrollo detallado de las prácticas, los materiales de estudio, las sesiones guiadas y la evaluación correspondiente forman parte del programa completo de formación, accesible desde la plataforma Holística Formación.