Mi relación con el yoga y la respiración no nace de una búsqueda estética ni de una moda, sino de una necesidad profunda de comprender cómo funciona el ser humano desde dentro.
A lo largo de los años he explorado el yoga como vía de investigación, no solo como práctica física. La respiración —y en especial el pranayama— se reveló pronto como el eje que conecta cuerpo, mente y conciencia, y como una herramienta directa para regular el sistema nervioso y refinar la percepción interna.
Mi recorrido se ha desarrollado a lo largo de años de práctica personal, estudio y enseñanza, en diálogo constante entre la tradición del yoga, la observación directa del cuerpo y la comprensión de la respiración como eje regulador del sistema nervioso y la conciencia.
Con el tiempo, la atención se fue desplazando de lo externo a lo esencial: de la forma al proceso, de la técnica al ritmo, de la acumulación al refinamiento.
Pranayam® surge de ese desplazamiento.
Mi trabajo se apoya en una visión tradicional y a la vez contemporánea del yoga: respetuosa con las fuentes clásicas, pero profundamente comprometida con el cuerpo real, la fisiología, la experiencia directa y los procesos de aprendizaje progresivos.
No concibo el pranayama como una técnica aislada ni como una práctica de rendimiento, sino como una educación respiratoria profunda, que requiere tiempo, escucha y constancia. Por eso, en Pranayam® el énfasis no está en “hacer más”, sino en hacer mejor, más fino y más consciente.
Acompaño procesos de práctica y formación desde una perspectiva clara:
la respiración no se fuerza, se entrena;
la energía no se persigue, se ordena;
y la transformación no se impone, se permite.
Pranayam® nace como síntesis de años de estudio, práctica personal y enseñanza, con la intención de ofrecer un método accesible, riguroso y respetuoso con los ritmos de cada persona.
No como un atajo.
Sino como un camino.